

| 1er culto: Se quedó Jacob solo (Gn.32:21-32) |
Padre nuestro, te damos gracias por permitirnos ser personas del evangelio verdadero bendecidas como “israelitas verdaderos”, quienes son capaces de sacrificarse, ceder y aceptar otras cosas que no son importantes.
Señor, te oramos que, ni siquiera intentando recibir respuestas, podamos entrar a la autoridad absoluta de Dios que nunca cambia. Que, al entrar al Pacto absoluto e inalterable antes de buscar respuestas, disfrutemos de tu bendición consiguiente. Que entremos a la respuesta absoluta que nadie puede detener ni quitarnos para dejar un legado eterno.
Que terminemos restaurando la bendición de Israel verdadero con un nuevo templo, una vez apostadas nuestras vidas por aquello.
En el nombre de Jesucristo, te oramos. Amén.
| 2do culto: El sueño que está en el Pacto se cumple sin falta (Gn.37:1-11) |
Dios nuestro, te damos gracias por dejarnos tomar de manera apropiada tu Palabra por la que la obra del ejército de los ángeles tiene lugar en todo nuestro campo sin que se dé cuenta ningún otro.
Padre, te pedimos que podamos crear canciones de alabanza capaces de echar fuera a los demonios y sanar al mundo, mientras te glorifiquemos con aquellas. Que nuestra adoración y alabanza puedan mostrar tu gloria en el templo, ayudando a los individuos a edificar un altar en casa y en el campo. Que a través de nuestra alabanza, uno pueda recuperar lo que perdió una vez a Satanás, dándote una alabanza profunda.
En el nombre de Jesucristo, te oramos. Amén.